El pueblo de Arenillas de Valderaduey pertenece al ayuntamiento de Sahagún de Campos al igual que el resto de pedanías de esta villa. Empezaremos diciendo que el área de Sahagún se puede denominar como un núcleo hidrográfico a partir del cual se abren en abanico los siguientes cursos fluviales: el del Cea (que se desvía hacia el Suroeste manteniéndose como línea divisoria entre el Páramo y Tierra de Campos), el Valderaduey, el Sequillo y, por último, el Valdeginate que ofrece vías de penetración radial en la campiña.

En esta zona de campiñas (llanuras), en cuanto a los accidentes geográficos, se caracteriza por las escasas sorpresas en el terreno siendo la elevación mas pronunciada el pico Villacreces (840m), el cual se encuentra a 15 km de Sahagún. Por encontrarse Arenillas en pleno corazón de la denominada tierra de campos comenzaremos describiendo brevemente las características típicas de esta zona.

Breve introducción sobre la Tierra de Campos

Este pequeño pueblo se sitúa en la llamada Tierra de Campos, una gran llanura árida y desolada que no hace presagiar el gran tesoro, tanto paisajístico como monumental, que esconde en su interior. En primavera y otoño, las amplias llanuras de tierra roja se cubren de un manto verde donde abundan las liebres. La Tierra de Campos es una comarca natural de España situada en la submeseta norte, que se extiende por las provincias de Zamora, Valladolid, Palencia, y León.

Es una zona de topografía llana, casi horizontal, recubierta de margas, arcillas y arenas. El río Valderaduey, afluente del Duero, es la única arteria fluvial en esta zona. El clima es continental, con lluvias en otoño y veranos secos y calurosos, suavizados en parte por la presencia del río Valderaduey.

Es una tierra recorrida por peregrinos, donde abundan los trigales y viñedos, pero escasean los árboles. Son leguas y leguas de tierra sin grandes accidentes geográficos. Todo este trozo del camino de Santiago va franqueado por iglesias monumentales, capillas, cruceros, hospitales y recuerdos de la peregrinación.

Por estas tierras es muy frecuente encontrarnos con palomares, esas construcciones hechas con barro secado al sol y perfectamente adaptadas al entorno. También encontramos pequeños pueblos que esconden grandes industrias de productos artesanos de excelente calidad e incluso castillos cargados de historia como, por ejemplo, el castillo de Grajal de Campos que fue construido a principios del siglo XVI sobre los restos de otro anterior.

En la Tierra de Campos son muy bellos los atardeceres, con el sol tiñendo de rojo los palomares, las murallas y las torres de las iglesias; es un paisaje realmente digno de ver.

Respecto a las temperaturas hay una gran oscilación ya que en el mes de julio ( mes más cálido ) se han llegado a registrar 43 grados mientras que en el mes de Enero, que es considerado el más frio, se han alcanzado los -19 grados.

Información general:

Arenillas de Valderaduey es uno de los pueblos beneficiarios del servicio de transporte gratuito que ofrece el M.E.C. a aquellos alumnos que no disponen de centro educativo funcionando en su localidad (Arenillas está dentro de la ruta 52.2 al igual que Galleguillos de Campos y San Pedro de la Dueñas).

-El patrón del pueblo es Santo Tomás Apóstol (zona pastoral S).

-Arenillas perteneció al ayuntamiento de Galleguillos de Campos.

-Posee una ermita dedicada al Cristo del Humilladero.

-Arenillas posee la ganadería S.C.L. Valdelafuente (sigla MK) en relación con la asociación de criadores de ganado ovino selectivo de raza churra.

....................... 1900..... 1950..... 1991
Habitantes 455 331 88
Edificios 163 106 76

La tabla superior refleja el número de habitantes y edificios del pueblo a lo largo del siglo XX. Se observa que el número de habitantes disminuyó considerablemente debido a la situación social que se vivía por entonces que provocó un gran éxodo rural. Desde 1991 hasta nuestros dias, el número de habitantes en el invierno ha seguido disminuyendo ligeramente pero en los puentes festivos y durante la época veraniega el pueblo llega a alcanzar cifras verdaderamente altas.